Zonas de Caracas

AL-1

La intención de incorporar una infraestructura destinada a la actividad deportiva al conjunto de la Ciudad Universitaria de Caracas estuvo presente desde la concepción. La imagen del Estadio Olímpico aparece en el plano de 1944 y el proyecto se desarrolla entre 1949 y 1950. Está conformado por dos estructuras diferenciadas: las gradas y la tribuna techada, que, aún cuando definen el contorno del campo, no llegan a hacer contacto. La geometría del conjunto define una figura conformada por dos óvalos: uno exterior mayor y otro interior y menor, ambos desplazados sobre sus ejes. La separación entre la gradería y la tribuna techada permite la apertura del campo hacia la universidad, y le da independencia a las estructuras. La tribuna cubierta tiene una forma de «C», que responde a la aspiración de integrar en un mismo sistema de soporte el techo y la gradería. Este ejercicio se traduce en un conjunto de costillas unidas por una loseta muy delgada que cubre el espacio entre las vigas. Los grandes volados, logrados a partir de la geometría propuesta, hacen que el conjunto casi parezca flotar en el aire. El arte mural y la escultura acompañan a la arquitectura para agasajar al espectador. El acceso al estadio desde la plaza tiene, como preámbu-lo, a El atleta de Francisco Narváez (1905-1982). Más adentro, están los murales de Armando Barrios, Carlos González Bogen (1920-1992) y Mateo Manaure (1926), en la plataforma elevada previa al campo deportivo. ND