Zonas de Caracas

GCM-1

Farallón y Centinela constituyen dos ejemplos que implementaron la prefabricación como estrategia para incidir eficientemente en la versatilidad del proyecto y sistematicidad de la construcción en Venezuela. Los edificios están conformados por cuatro volúmenes de base rectangular dispuestos en forma de cruz, articulados por un espacio central que corresponde al núcleo de circulación vertical. En los volúmenes un módulo de servicio articula las relaciones de los diferentes espacios servidos. La estructura se conforma por estrechos nervios que liberan de columnas los apartamentos hasta caer en grandes pantallas en la planta baja que soportan el conjunto. Estructura y cerramientos generan un perímetro prefabricado y le otorgan una flexibilidad que le ha permitido cambiar sus usos. Sus fachadas reticuladas, conformadas por cajas de diferentes materiales, dan múltiples respuestas a los espacios internos. Los módulos han sido capaces de soportar las intervenciones y transformaciones sufridas en el tiempo, lo que han mantenido la forma racional implícita en la prefabricación y los valores estéticos que en ella se expresan. Farallón y Centinela constituyen solo dos torres de un ambicioso conjunto que implicaba el reordenamiento de toda la manzana. Fuenmayor, con una activa participación gremial en su vida profesional, y el arquitecto colombiano Manuel Sayago fueron parte de una generación que impulsó la confrontación del diseño tradicional con nuevos sistemas constructivos. MB