Zonas de Caracas

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Según Silvia Lasala, la plaza es «el espacio formal de recepción» de la Ciudad Universitaria, su principal recinto. El Reloj Universitario, diseñado por Villanueva y calculado por los ingenieros Otaola y Benedetti, destaca allí como un elemento simbólico que preside la plaza, contrapuesto al tratamiento horizontal de los volúmenes que la conforman en tres de sus bordes, el Rectorado, el edificio de Comunicaciones y servicios estudiantiles y el Museo, que delimitan el vacío principal. La plaza, (originalmente un área de estacionamiento) antecede a la Plaza Cubierta. El edificio de Comunicaciones, situado a la derecha del rectorado, es perpendicular a este, mientras que el del Museo se desplaza trece grados respecto al ángulo recto. El cuarto borde está definido por el corredor cubierto y por la ladera del Jardín Botánico. El bronce «La cultura» de Francisco Narváez (1905-1982), decora la plaza. El museo es un prisma sobre columnas y su fachada, cerrada, está decorada con dos murales en mosaicos vítreos: «Sin título» de Armando Barrios (1920-1999), y «Composición estática-Composición dinámica» de Oswaldo Vigas (1926). Este volumen unido al Rectorado por un voladizo, es puerta de acceso a los jardines. El edificio de Comunicaciones, un paralelepípedo longitudinal cuya fachada principal deja a la vista la estructura de pilares y vigas, posee un pequeño recinto anexo, que acoge la Federación de Centros Universitarios. Cierra la plaza, el edificio del Rectorado, un volumen prismático, liso, reticulado en su fachada principal con cuatro hileras de ventanas. JRV