Zonas de Caracas

DDN

Bajo el nombre de «arquitectura Humus», los autores reconocen el potencial de la naturaleza en la transformación de la arquitectura y plantean una edificación que se transforma gracias al crecimiento de la vegetación. A partir de allí idean esta residencia para familiares de pacientes del Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano, en una parcela adyacente ubicada al oeste del centro de salud, cuyo conjunto concilia la idea de lo construido y lo natural. La relación se logra mediante estructuras que soportan la vegetación, que promueven la eficiencia energética a través de patios verticales y corredores de sombra. El edificio, que no guarda relación alguna con el hospital, está compuesto por tres cuerpos: la residencia, un prisma blanco de proporción horizontal tallado, perforado para promover la iluminación y ventilación natural, que alberga las residencias, el comedor y servicios; un corredor cubierto en sentido norte-sur, de variadas alturas interiores, que articula el espacio público y el privado, que se intersecta sucesivamente por prismas verticales, revestidos de malla metálica previstos para ser cubiertos por la vegetación en el tiempo; y el cuerpo de servicios generales, ubicado al norte. Un plano verde que funge como patio de juegos con una estructura apergolada completa el conjunto. Al interior los recorridos se enriquecen por la sucesión de espacios con efectos de luz y sombra entre volúmenes que encuadran vistas al exterior. El edificio, que luce árido, apuesta por el crecimiento de la vegetación para completar su imagen. IGV