Zonas de Caracas

A-TS-2

La institución bancaria estadounidense, establecida en Venezuela desde 1917, se expande en el país durante el inicio de la estabilización de la democracia venezolana en los años cincuenta. The First National Citibank N. Y., encarga a Tomás Sanabria el reto de cubrir las necesidades que implicaba una sede bancaria en pleno casco central,  en una zona sometida a la presion de la expansión y el cambio de uso. En un lote irregular entre medianeras, el edificio se desarrolla a partir de dos volúmenes: un cuerpo bajo de dos niveles y una torre de cinco plantas que se desprende a partir de un gesto acusado por los pilotes. Sanabria resuelve magistralmente las limitaciones de la orientación utilizando un sistema de protección solar en base a brise soleil o persianas verticales de aluminio; la variación en la apertura de éstas da gran vitalidad plástica a la fachada. La estructura se conforma a partir de una racional distribución de pórticos de concreto. Su programa de usos contempla estacionamientos, áreas de atención pública y gerenciales, oficinas, y un club para los empleados en el último nivel. Destacan, en planta baja, las columnas de sección cilíndrica y el jardín con pérgolas, para iluminar cenitalmente los espacios y disminuir la sensación de profundidad a la que obliga la forma del terreno. De la mezzanina se desprende el cuerpo bajo, que luce una terraza ajardinada que Sanabria desarrollaría como tema, más extensamente, en el edificio del Banco Central de Venezuela. Hoy el edificio alberga oficinas de gobierno y ha sido alterado y agredido, fruto de la ignorancia, desvirtuando sus valores arquitectónicos originales. IGV