Zonas de Caracas

JAC

Entre requisas y allanamientos, la historia de este liceo ha estado ligada a la historia política de Venezuela. En sus salones estudiaron personajes que luego destacarían en la vida pública nacional. Allí se enseñaron, por primera vez, las ideas de Marx y Lenin, siendo semillero de los movimientos de izquierda. Su edificación implicó grandes esfuerzos técnicos, ya que está ubicada sobre la quebrada de Caroata. Su implantación fue resuelta colocándola sobre un plano continuo, evitando el uso de escalinatas y disponiendo la fachada de mayor longitud hacia la cuadra de Solís a Marcos Parra. El edificio, funcionalista y cúbico, tiene tres pisos en los cuerpos de aulas y dos en las áreas complementarias. Se ordena gracias a un cuerpo longitudinal, del cual se desprenden tres cuerpos perpendiculares y paralelos, que forman patios. Cada brazo organizado con las mismas proporciones, alberga distintos usos (administración y biblioteca, áreas culturales, aulas, laboratorios y gimnasio). Como remate, al sur, está el auditorio, que rompe la simetría y se torna pieza protagónica. La fachada, de grandes ventanales, muestra un juego de planos horizontales combinados con volúmenes verticales que dan equilibrio al conjunto. Cercano al Palacio de Miraflores, el liceo se mantuvo como lugar de protestas hasta que fue clausurado en 1956. Reabierto años más tarde, fue hasta 1980, lugar de conflicto. El Liceo nombrado en homenaje al  escritor venezolano, fué restaurado en el año 2006 y forma parte del patrimonio arquitectónico moderno de Caracas. IGV